Mi aventura:
Me inicié en la docencia hace 30 años, después de intentar varias carreras, logré concluir mi licenciatura en educación, una especialización y tres diplomados.
He trabajado desde nivel secundaria hasta licenciatura, he brindado capacitación a profesores, y he participado en proyectos curriculares.
He desempeñado casi todos los puestos de una escuela desde Prefecto hasta Director, mi vida tiene dos grandes amores mi familia y la escuela.
Mi mas grandes satisfacciones han sido trabajar con jóvenes y haber tenido la oportunidad de participar en proyectos a nivel nacional, sin embargo me quejo de lo injusto que a veces son los directivos para los que cuenta mas el compadrazgo y el amiguismo.
En 1968 contaba con 15 años de edad y vivía en la ciudad de México, mi domicilio se encontraba cerca de la ciudadela (Bucareli) lugar en el que se originó y en el que se dieron importantes enfrentamientos del famoso movimiento estudiantil.
A pesar de no participar directamente en este hecho histórico fui testigo y marcó mi vida para siempre. Desde entonces surgieron en mí dos preguntas:
¿Por qué ocurrió? Y ¿Porqué los estudiantes fueron los protagonistas?
En 1969 al salir de la secundaria no logré ingresar al bachillerato y mi única opción fue la Preparatoria Popular (POP) ubicada en la colonia Juárez, sin embargo la presión y peligrosidad de la situación que dominaba entonces obligaron a mis padres a enviarme a vivir con mis abuelos a Yucatán en donde cursé y concluí la preparatoria en 1973
En 1973 regresé al DF: y me inscribí en la UNAM, lugar en el que permanecí hasta 1977 después de pasar por varias escuelas, entre ellas Economía y Ciencias Políticas, de nueva cuenta la situación en la capital se tornó difícil y me vi. obligado a regresar a Yucatán, en donde decidí estudiar en la Normal Superior, en donde finalmente¡¡¡¡¡¡, me gradué en 1981, mi tesis la hice precisamente acerca del movimiento estudiantil de 1968, y gracias a este trabajo tuve la oportunidad de entrevistas y conocer a algunos de los más famosos protagonistas de este hecho histórico.
Por cierto mi servicio social lo llevé a cabo alfabetizando en la zona maya más pobre del estado, y ha sido una de las satisfacciones más importantes de mi vida.
He trabajado con jóvenes de todos los status, sin embargo he de reconocer que siempre me he sentido más a gusto trabajando con jóvenes de condición humilde, particularmente pertenecientes al sector pesquero de Yucatán. Trabajar con jóvenes de clase media o alta siempre me ha sido difícil, probablemente porque me identifico más con los jóvenes pertenecientes a la clase trabajadora de la que provengo y de la cual me siento parte. Mucho de mi necesidad de hacer algo por los demás lo he desfogado con estos chicos, a los que las oportunidades para salir adelante no son abundantes.
Una de las cosas que mas me indignan de mi trabajo de profesor es darme cuenta lo mal que la educación se encuentra en nuestro país, siempre me he rebelado contra todos aquellos que han prostituido esta noble profesión.
Mí confrontación
Como narré anteriormente el movimiento estudiantil del 68 marcó mi vida y definió mi ideología y destino, me duele al alma presenciar lo que ha ocurrido con la juventud de nuestro país, enajenada por el Estado en contubernio con los medios de comunicación, es un hecho que el poder prefiere tratar con jóvenes dóciles, enajenados y embrutecidos con las drogas, que con gente pensante y contestaria.
1968 es un parte aguas en nuestra historia muchas conciencias despertaron y otras desafortunadamente fueron aniquiladas, muchos de esos jóvenes aún viven y desde diferentes trincheras continúan luchando por un México más justo y humano. Algunos de ellos desde la noble profesión de EDUCADORES.
Mi esperanza son los jóvenes, no pierdo la fe en que la educación finalmente quede en manos de gente joven y con vocación, que tenga amor por la profesión y por su país
Como varios de ustedes desde el 2004 me inicié en la Reforma Curricular del Bachillerato Tecnológico (RCBT), desde entonces cambió la manera de percibir mi trabajo como profesor, antes pensaba que yo era la estrella de la clase y si no era por mí los alumnos no iban a aprender. Ya no soy la estrella de un show, ahora soy un guía y apoyo del aprendizaje de mis alumnos, un facilitador, como se dice en el argot de moda
Ahora aplicó las secuencias didácticas y por tanto en cada clase manejamos un tema integrador, es decir partimos de un tema del interés del alumno y de ahí lo introducimos a nuestra disciplina, por supuesto y de acuerdo a lo establecido iniciamos con una apertura, explorando conocimientos previos, y de ahí al desarrollo- contacto con el conocimiento científico- y por supuesto al final, el cierre, síntesis del conocimiento y su evaluación.
Francamente mi labor ha cambiado radicalmente ahora mi misión consiste en diseñar las actividades de aprendizaje, paso mucho tiempo en esta etapa, pero por otro lado siento que mi trabajo es más productivo, durante la clase tengo la oportunidad de compartir más con los muchachos, conocerlos y ayudarlos más personalmente, el estrés que me provocaba la adopción del status tradicional ha cambiado radicalmente ahora disfruto como nunca del privilegio de enseñar.
miércoles, 6 de agosto de 2008
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